Movilidad invertida

Aprovechando las oportunidades de "movilidad exterior", con gran regocijo, felicitándose por su suerte,  y sin un peso en el bolsillo, el joven españolito aterrizó en Quito.

Al poco tiempo de estar allí, no sabe si por el clima, la alimentación escasa, pues no hacía pesos con qué comer, el JASP (Joven aunque Sobradamente Preparado) enfermó y acudió a uno de los servicios de urgencia de la mitad del mundo. Al acercarse a un mostrador  la enfermera le dijo: "Como no hable usted más claro... ¡parece mentira que hablemos el mismo idioma!. Tras explicarse, le indicó que esperase su turno en la  Sala, y nada más sentarse, pudo oír a uno de los pacientes murmurar: "Estos galleguitos, se presentan aquí sin un peso y quieren medico gratis, nos saturan las urgencias, quieren trabajo... ¿por qué no se quedaron en su tierra?". En ese momento, recordó haber oído decir lo mismo a algún compatriota en alguna sala de aquel hospital de Madrid...  sí hombre, ese que cerraron, el Cardiológico.

Verdad verdadera

En un momento dado piensas que estás perdiendo la juventud, luego te das cuenta de que lo que se te va es la vida

De comparaciones, poetas y locos

Soy relativamente pobre pero, sin duda, más rico que la mayoría de la gente que hay en la tierra. Con la inteligencia ocurre algo parecido, como siempre se ha dicho, o como alguien que no recuerdo, tal vez Cela, cuando le preguntaron si se consideraba inteligente dijo: "si me analizo, no; si me comparo, si". Con mi poesía también sucede, al igual que con mi prosa, pues siempre será mejor que la de quien no escribe; y es que, en suma, como decía mi padre, con dicho prestado, de esto sí que estoy seguro, "de poetas y locos todos tenemos un poco", sólo hay que mirar alrededor y compararse. Todo esto, que parece obvio, es seguido al pie de la letra por nuestros políticos, de ahí lo de "y tú más".

Empollones

Al Padre Mindán, jesuita singular, filósofo, mente privilegiada y Rector del internado Ramiro de Maeztu  donde tuve la suerte de estudiar y vivir un tiempo, no le gustaban los empollones y así me lo hizo saber un día:  Los jóvenes inteligentesdecía— son los que saben  sacar tiempo para divertirse y para estudiar; son esos que sacan buenas notas sin ser repelentes, siendo admitidos y queridos por el grupo. Sólo ellos contarán con los conocimientos y la experiencia necesarias para dirigir la sociedad.

Me acuerdo ahora de él al oír hablar a la máxima autoridad con problemas graves de dicción, o a una de sus manos (no sé si la derecha o la izquierda) trabarse sin cesar al dar un discurso sobre una difusa simulación diferida o a uno de sus pies no tener más información de algo de lo que debería estar perfectamente informado.  ¿Estos son los que tanto criticaban a los "sin estudios ni formación" de antes? No nos sirven, ni éstos empollones ni aquellos ignorantes.

Freelance

Apareció por el pueblo con cierto aire capitalino y un discurso algo ególatra. Llevaba un tiempo con su monólogo, escuchándose,  y no pudo aguantar más.

— Pero, ¿tú a que te dedicas —le interrumpió.
— ¿Yo? Yo soy freeance, ¿y tú? 
— Yo, rural woman —le contestó tendiéndole la mano, al tiempo que no pudo evitar pensar: "vaya, así que  otro autónomo, ¿eh?".

Rutina

A mi lo que me gusta es la rutina: llegar a casa del trabajo, pillar algo de la nevera, leer, cenar, ver la serie de turno y dormirme mientras la veo, levantarme, trabajar, y así hasta el viernes, tomar unas cañas, hacer planes para el finde y terminar no haciendo nada, y caerme en el lunes. Claro que pasado un tiempo me aburro, entonces rompo con la rutina, salgo por ahí hasta terminar reventado y, de puro cansancio, deseo la vuelta a mi  rutina.

A Belén

Canciones y más canciones
 y vino, hasta la embriaguez, 
son recuerdos del camino, 
del camino de Belén.
 El corazón en un puño
 y la garganta atorada
 son mis sentimientos hoy
 hacia mi tierra añorada.

De tanto amar


De tanto amar, amor, de tanto amar,
te quise hasta con defectos,
era todo tan perfecto,
ay mi amor, de tanto amar.

De tanto amor, y amar, de tanto amor
me olvidé hasta de mi mismo
y me entregué a tu egoísmo
por tanto amar y amar, amor

De tanto amar, amor, de tanto amar
yo fui quemando mi vida
y el cansancio se hizo herida
¡ay mi amor, de tanto amar!

Gramática parda

La diputada del PP ha afirmado que su exclamación "¡que se jodan!" fue "poco afortunada", pero iba dirigida a un diputado socialista, por lo que no piensa dimitir. Pues debería hacerlo por falta de formación lingüística. Si se dirigió a un diputado socialista debió decir "que te jodan" o "jódete", no que se jodan; luego, una de dos, o miente o es necia ( Diccionario RAE 1. adj. Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber. U. t. c. s.)

Antisistema

En estos tiempos de eufemismos, préstamo blando en lugar de rescate, supervisión en lugar de intervención, la confusión llega a extremos insospechados. Ahora resulta que los que se manifiestan porque el estado de bienestar no se desmantele son "antisistema". ¿No será prosistema? Por su parte, el gobierno que está demanatelando las estructuras del estado social ¿no será el antisistema?... Vamos, digo yo

¿Democracia Complutense?

Vergonzosa la actitud de la vicerrectora  de la Universidad Complutense de Madid  y la directora del Colegio Mayor Cisneros.... y lección de saber estar de los colegiales
¿Me estás llamando autoritaria? Pues doy por cancelado el acto y me voy. Ale.

Ver "¿Democracia en la Complutense?" en YouTube

Ese que fui

Ese, el de la foto, hace un tiempo fui yo. Me reconozco pero no me siento, como si mirara el retrato de un amigo o de un personaje popular . Sin embargo, arrastro bajo mi piel y sobre mi alma toda la historia de ese joven que, arrogante, mira hacia un futuro incierto, tanto como el que ahora escudriñan mis ojos cansados.


La Pepa

Recordad que la libertad dura poco, que tras el popular grito ¡viva la Pepa! vienen los que gritan ¡vivan las cadenas!

En el gobierno

Hoy me he levantado con  mala cara, ojeroso y con la piel cenicienta. A lo largo del  día la cosa no ha mejorado nada. Tengo aspecto de estar gobernando.

Rincones

Gusté siempre más de rincones que de esquinas. Aquellos, parte cóncava de estas, invitan al recogimiento y la intimidad, mientras las esquinas, con su vértice, incitan a la premura en el encuentro. Prefiero estar arrinconado a que me den esquinazo. Gozo pues más de mis rincones que de sus esquinas.